20/12/2011

La madera es un material sano y confortable que ayuda a mantener unas condiciones térmicas óptimas en la vivienda, pero como tal, es un material higroscópico, es decir, absorbe o cede humedad del ambiente en función de las condiciones de humedad y temperatura en que se encuentra.
Las condiciones óptimas tanto para la madera como para la salud de las personas es mantener una humedad relativa entre el 50% y el 70% en las zonas del litoral y algo menos en las zonas del interior peninsular.
En esta época del año es habitual que padecemos una significativa bajada de la humedad ambiental, sobre todo de forma más acusada en zonas del litoral, acompañado del lógico resecamiento producido por los sistemas de calefacción, queremos ofrecerles una serie de recomendaciones que se deberÃan tomar para mejorar el comportamiento de los pavimentos de madera.
Que puede suceder?
Un estado de baja humedad relativa durante más de 15 dÃas (por debajo del 35%) en los locales o viviendas donde haya instalado parquet, puede provocar una pérdida excesiva de humedad del pavimento y como consecuencia la madera se contrae y aparecen las incomprensibles juntas, evidenciándose más en los formatos grandes y en algunas maderas tropicales sensiblemente más nerviosas como jatoba, elondo, sucupira, kempas, y otras como el arce canadiense y el haya europea.
Solución
La solución óptima para evitar el desecamiento del parquet consistirÃa en colocar humidificadores que aportarÃan humedad al ambiente, aunque existen otros recursos tales como ventilar brevemente las estancias, fregar el suelo con agua tibia escurrida, regar las plantas, repartir recipientes planos con agua en lugares estratégicos, etc.
Todo esto ayudará a minimizar los negativos efectos de una falta de humedad ambiente, no obstante, pequeñas grietas o fisuras no desmerecen la calidad de los pavimentos de madera, por lo que no deben ser considerados un defecto o fruto de una mala elección o instalación. Pero si se considera que dichas grietas o fisuras pueden afectar en lo más mÃnimo, lo más recomendable es avisar a un profesional.
*Información basada en el artÃculo de la ACIP publicado en La Vanguardia en enero del 2008

